Obsesiones

El que padece una obsesión, puede aceptar sus “manías” tomándolas como un aspecto de su carácter o una señal de su identidad sin interrogarse sobre ellas, lo cual no supone en absoluto que éstas no sean consecuencia de una grave patología.

Las obsesiones, también llamadas manías, son un síntoma común en la mayoría de las personas. Cuando estas obsesiones o manías les dificultan o impiden a estas personas llevar a cabo una actividad relativamente normal, o se hacen insoportables para quienes conviven con ellas, es el momento preciso para consultar.

Síntomas:

Pensamientos, imágenes e impulsos recurrentes y persistentes que causan ansiedad o malestar en general.

Actos mentales excesivos (por ejemplo rezar, contar o repetir palabras).

Actos físicos excesivos (por ejemplo, puesta en orden de objetos, el lavado de las manos, comprobar si está cerrado el gas, la puerta, si se apagó la luz).